Un destino en tus manos
Este cuento responde a la actividad formulada por el profesor de lengua
Pero las sombras no se fueron así que Yanira y Mikel las siguieron hasta Portugalete, donde el vagabundo que había descubierto las sombras dormía. El vagabundo cuando los vio acercarse se levantó y dijo.
— Buenas noches, ¿qué desean dos jóvenes de un anciano como yo?
— Pues, hemos venido siguiendo a las sombras - explicó Yanira- y nos han traído hasta aquí.
— ¿Las teméis? – preguntó el vagabundo con tono tembloroso, pues hacía frío.
— Bueno, en realidad, sí, yo sí- respondió Mikel- vinieron de repente, e inspiran miedo, son raras.
— Entonces,¿ a qué esperáis aquí?, corred a vuestras casas como los demás han hecho- ordenó el anciano.
— No, yo no las temo. Habría que haberlas recibido bien y no asustándose- contestó Yanira.
— Esa es la actitud, además vosotros sabéis por lo que han tenido que pasar para llegar hasta aquí, y sólo porque son diferentes las margináis las juzgáis sin conocerlas- determinó el anciano.
Y Yanira y Mikel volvieron a casa con la misma pregunta en la cabeza,¿qué eran las sombras?

Zabaldu
del.icio.us

